Sierra centro, una de las regiones con más suicidios en Ecuador

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Suicidios adolescentesEl Telegrafo.-
Janeth Osorio Latacunga, Cotopaxi.-
La primera vez que Maricela Y. intentó quitarse la vida fue a los 14 años. Dejar de existir le parecía la única manera de librarse del hombre que su madre había escogido como pareja tras su divorcio. Marcela sufrió tres violaciones por parte de su padrastro.
Intentó autoeliminarse consumiendo todas las pastillas que su madre tenía para controlar la gastritis y con un fuerte cólico fue llevada al hospital, donde los médicos le practicaron un lavado digestivo. Se recuperó, se armó de valor y contó los ataques sexuales de los que había sido víctima. “Fue muy duro tener que contarlo, pero más duro fue que no me creyeran”, dijo la joven que hoy tiene 21 años y vive lejos de su madre y su conviviente.
Se alejó de ella cuando se recuperó de su segunda tentativa de suicidio. Aquella vez recurrió a cortarse las venas. Tampoco funcionó, “pero fue cuando mi padre me sacó de la casa, ya tenía 18 y podía irme. Ahora veo a un psicólogo que me está ayudando a aceptar mi realidad y a seguir viviendo”, contó.
La desesperación, la soledad y la incertidumbre que vivió Maricela en su adolescencia no es un sentimiento aislado. Para algunas personas quitarse la vida no queda en una tentativa, pues consuman el suicidio. Es el caso de 4 adolescentes que se autoeliminaron durante los primeros tres meses de 2016 en Cotopaxi.
De acuerdo a César Cevallos, jefe provincial de la Dirección Nacional de Policía Especializada para Niños, Niñas y Adolescentes (Dinapen), las edades de los menores estaban entre los 12 y 16 años. Tres eran de sexo masculino, uno femenino y todos provenían de familias disfuncionales con padres divorciados. El último caso sucedió a mediados de marzo. Sebastián S. tenía 13 años y “para él la familia era muy importante, era un niño con muchos valores, alegre, aún no podemos creer que haya fallecido de este modo”, dijo Elizabeth Balseca, su exmaestra de catecismo. Los suicidios se produjeron en cadena; se habló de pandillas que orillaron a los chicos a realizar la fatal acción, pero el Jefe de la Dinapen sostiene que no se puede detallar el tema en tanto no haya concluido el proceso de investigación. Los cuatro jóvenes utilizaron la misma técnica: el ahorcamiento, considerada la forma más sencilla y efectiva.
La segunda técnica más empleada es la ingesta de pastillas, fungicidas, pesticidas o veneno para ratas. “Es increíble la cantidad de personas que ingieren estos tóxicos, la mayoría son mujeres jóvenes”, manifestó Amparo Garzón, jefa del área de trabajo social del Hospital General de Cotopaxi.
FUENTE: El Telegrafo